Una nueva lagartija emerge en los Andes y evidencia riqueza

La especie, denominada Stenocercus aguilari, mide entre 7 y 10 centímetros.

Un grupo de científicos descubrió una nueva especie de lagartija en los Andes centrales de Perú, informó este viernes el Museo de Historia Natural de la Universidad de San Marcos. El hallazgo se registró en la región Áncash, en ecosistemas de alta montaña.

 

La especie, denominada Stenocercus aguilari, mide entre 7 y 10 centímetros y presenta un color gris con manchas negras en la zona pélvica, lo que le permite camuflarse en ambientes rocosos.  

 

Hallazgo en la puna altoandina de Áncash

 

 

La nueva especie fue identificada en la puna altoandina, por encima de los 4,000 metros de altitud. 

 

"Este hallazgo subraya la necesidad de continuar con estudios exhaustivos combinando evidencias moleculares y morfológicas en los Andes peruanos, donde la compleja geografía continúa albergando una diversidad que aún permanece oculta para la ciencia", declaró el biólogo Ernesto Castillo a la AFP. 

 

El descubrimiento fue publicado en la revista científica Zootaxa, de Nueva Zelanda. 

 

Biodiversidad andina aún subestimada

 

El registro de Stenocercus aguilari se suma a una tendencia sostenida de descubrimientos de reptiles en Perú, considerado uno de los países megadiversos del mundo.

 

Según el Ministerio del Ambiente (Minam), el país alberga más de 460 especies de reptiles registradas hasta 2025. Sin embargo, especialistas advierten que la cifra real podría ser mayor debido a zonas de difícil acceso, especialmente en ecosistemas altoandinos. 

 

El género Stenocercus y su relevancia científica

 

El género Stenocercus agrupa decenas de lagartijas distribuidas principalmente en Sudamérica, muchas adaptadas a condiciones extremas.

 

Investigaciones recientes han señalado que varias especies presentan diferenciación genética significativa pese a aparentes similitudes morfológicas. Esto ha impulsado el uso combinado de análisis moleculares y morfológicos para su clasificación. 

 

Ecosistemas de altura bajo presión

 

 

La puna altoandina —por encima de los 4,000 metros— es un ecosistema clave para la regulación hídrica y la captura de carbono, pero enfrenta presiones crecientes. 

 

Informes del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) y de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) advierten sobre:

 

Cambio climático

Expansión minera

Degradación de pastizales

 

Estas amenazas están alterando los hábitats y podrían poner en riesgo especies recién descritas incluso antes de ser plenamente estudiadas. 

 

Importancia de la investigación taxonómica

 

El descubrimiento, publicado en Zootaxa —una de las revistas de referencia en taxonomía a nivel global—, refuerza el papel de la investigación científica en la identificación de biodiversidad.

 

Expertos destacan que documentar nuevas especies:

 

Amplía el conocimiento biológico Permite diseñar estrategias de conservación Sustenta políticas públicas ambientales basadas en registros formales

 

Un contexto regional

 

En América Latina, países como Perú, Colombia y Ecuador concentran una alta proporción de descubrimientos recientes de especies, especialmente en zonas montañosas y amazónicas.

 

Organismos internacionales han advertido que existe una brecha entre el ritmo de descubrimiento y la implementación de medidas de protección.

 

 

Hasta el momento, no se han difundido evaluaciones oficiales sobre el estado de conservación específico de Stenocercus aguilari, un proceso que suele requerir varios años de estudio sobre sus poblaciones y amenazas. 

 

Con información de Excelsior.

 


 

 Imprimir